Amor… sendero en el que los ciegos caminan
Cazador que vive en tu corazón
Libres las miles de gotas de sentimiento al rasgarse y sangrar
Lluvia carmesí cuando superficial se vuelve
Nido de una infernal bestia que nace, crece y seduce
Que se alimenta de tus fantasías y energía
Su poder es cálido y helado
Semejante a una puesta de sol, bella y deslumbrante
Música para aquellos que su títere se han vuelto
Prohibición sin control, burla sin límites
Bajo un deseo que grita esperando ser escuchado
Túnel oscuro, atrapados cuan frágiles aves quedamos en sus redes
Infinito sufrimiento trae tanto su presencia como ausencia
Día a día, noche a noche de pensamientos enteros se apodera
Mortales ecos en la cuna
Lamentos eternos en la tumba
Adoración de las noches, congelante deseo de las madrugadas
Pétalos que uno a uno caen al transcurrir contrario el tiempo
Mientras el sentimiento se desvanece
Para al final marchitarse y tomar del jardín otra flor
Que con el mismo destino cargará.